soñé cosas horribles que no me acuerdo. me desperté congelada aunque tapada. deseé tener un humano que me diera calor al lado. extrañé el calor humano que emanaba G. el perro pareció haberme leido la mente, subió a la cama y se acomodó al lado mío. dormí una media hora más. el calor no vino con el perro, sino con los pensamientos.
terminé el librito de tao lin "shoplifting from american apparel". durante todo el día dije que amaba al oriental. la gente simple, a su manera, me termina copando más, siempre. "buscás la tranquilidad" me dijo mi astróloga. me hizo remontarme a las épocas cuando en 5to grado me escapaba de mis compañeras en el recreo de una hora. me acuerdo que subía al segundo piso, me tiraba por los pasillos, en el piso justo en cuadrantes donde entraba el sol. me quedaba quieta en el piso, sin dormir, sin pensar. meditaba, siempre fui una meditadora nata. hacía fotosíntesis, me encantaba, era una planta en el cuerpo de una persona. lo hice durante muchos meses hasta que una celadora me agarró, después me tuvieron vigilada hasta que terminó el año.
ahora en el trabajo, no me puedo escapar a los pasillos del segundo piso, no entra sol por el balcón. mi única escapatoria es ponerme los auriculares, la música al taco y rezar para que no me llegue más trabajo.